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1-Derrite la mantequilla en una cacerola pequeña a fuego medio.
2-Una vez que esté derretida, reduce la temperatura a fuego medio. Remueve la mantequilla de vez en cuando, hasta que esta hierva a fuego lento y se vuelva dorada.
3-Una vez que la mantequilla deje de hervir y esté dorada, colócala en un cuenco y mézclala con la vainilla.
4-Deja la mezcla enfriar durante 15 minutos.
5-Calienta el horno a 190 grados centígrados. Bate en un cuenco grande la harina, el azúcar granulado, la levadura en polvo y la sal.
6-Añádele la mantequilla enfriada y remueve la mezcla hasta que se desmenuce.
7-Coloca la masa en una sartén con un fondo removible. Presiona el fondo y los lados de la sartén.
8-Coloca la sartén en una bandeja de horno y deja que se enfríe durante 15 minutos.
9-Toca el fondo del pastel con un tenedor. Forra el pastel con papel de horno.
10-Hornéalo alrededor de 20 minutos, hasta que los bordes se doren. Retira el papel de horno y continúa horneándolo hasta 5 minutos después de que el fondo se haya dorado.
11-Saca la sartén del horno y deja que se enfríe.
1-En una cacerola media, bate el agua y el harina de maíz hasta que la mezcla quede lisa.
2-Añade el azúcar granulada, la canela y la sal y bátelas. Añade 2 vasos de arándanos y hiérvelo a fuego medio alto.
3-Machaca los arándanos.
4-Remuévelo frecuentemente con una cuchara durante entre 3 y 5 minutos, hasta que la salsa esté lo suficientemente espesa como para cubrir la parte trasera de la cuchara.
5-Remueve la mezcla con el zumo de limón y la vainilla. Vuélvela a hervir. Remuévela de vez en cuando, hasta que esté espesa. Tras ello, sigue hirviéndola durante 30 segundos extras.
6-Retira la mezcla de la cacerola y bate en ella dos vasos de arándanos.
7-Coloca la mezcla en un molde frio de tarta y alisa la parte superior.
8-Coloca los arándanos restantes en la parte superior.
9-Refrigera el pastel durante al menos dos horas.
Fuente: Delish